Eduardo Chillida - Vista de la exposición, 2008 © Galería Elvira González

Eduardo Chillida

Eduardo Chillida con Homenaje a Calder en el Taller Larrañaga en Lezo, 1979 © Zabalaga-Leku. ARS, New York / VEGAP, Madrid 2017 Cortesía Estate de Eduardo Chillida y Hauser & Wirth

San Sebastián, España, 1924 - San Sebastián, España, 2002
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El artista sabe lo que hace, pero para que merezca la pena debe saltar esa barrera y hacer lo que no sabe.

Eduardo Chillida es uno de los escultores más importantes e influyentes del siglo XX. Nacido en 1924 en San Sebastián, se traslada a Madrid para estudiar Arquitectura. En 1947 decide abandonar sus estudios y entra en el Círculo de Bellas Artes, donde se dedica a la escultura y el dibujo.

Tras instalarse en Hernani en el año 1951, Chillida abandona la figuración y comienza a investigar el uso y la forma de materiales de herencia industrial, como el acero y el hierro. Los numerosos viajes que realiza a Italia durante los años 60 son importantes para Chillida, ya que se despierta en él un interés por la arquitectura y la interacción entre la luz y el espacio. En estos años Chillida empieza a trabajar el alabastro, un material que destaca por sus cualidades traslúcidas y lumínicas.

Además, Eduardo Chillida realizó una gran cantidad de obra sobre papel, técnica que le permitió investigar  la forma y la línea. A parte de dibujos, aguafuertes, xilografías, litografías, serigrafías, puntas secas y aguatinta, su técnica de referencia es la usada para la serie  Gravitaciones, relieves en papel donde elimina el adhesivo del collage y suspende a la obra en el espacio.

El gran reconocimiento de la obra de Chillida le llevó a recibir múltiples encargos para obra pública monumental: El peine del viento en San Sebastián, Gure Aitaren Etxea en Guernica, La casa de Goethe en Frankfurt, El monumento a la Tolerancia en Sevilla, El elogio del horizonte en Gijón, la escultura Berlín en la Cancillería Federal de Berlín… Sobre su obra han escrito arquitectos, matemáticos, filósofos como Martín Heidegger y Emile Cioran y poetas como Octavio Paz. Este sentir del artista, esta búsqueda de espacio interior, culminaría en el proyecto de la montaña de Tindaya en Canarias, que nunca logró realizar.

Obras de Eduardo Chillida

Eduardo Chillida, Lo Profundo es el Aire XV, 1995
82,5 x 96 x 76,5 cm.| 32 ½ x 37 ¾ x 30 ¼ in
Alabastro

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Eduardo Chillida, Gravitación, 1995 Papel e hilo

Eduardo Chillida, Gravitación, 1995
26 x 40 cm | 10 ¼ x 15 ½ in
Papel e hilo

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Eduardo Chillida, Sin título, 1984 Tinta y collage de papel sobre papel

Eduardo Chillida, Sin título, 1984
43,2 x 32,5 cm | 7 ¹/₆₄ x 12 ⁵¹/₆₄ in
Tinta y collage de papel sobre papel

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Eduardo Chillida, Lo Profundo es el Aire XV, 1995
82,5 x 96 x 76,5 cm.| 32 ½ x 37 ¾ x 30 ¼ in
Alabastro

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Eduardo Chillida, Gravitación, 1995 Papel e hilo

Eduardo Chillida, Gravitación, 1995
26 x 40 cm | 10 ¼ x 15 ½ in
Papel e hilo

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Eduardo Chillida, Sin título, 1984 Tinta y collage de papel sobre papel

Eduardo Chillida, Sin título, 1984
43,2 x 32,5 cm | 7 ¹/₆₄ x 12 ⁵¹/₆₄ in
Tinta y collage de papel sobre papel

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