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Lugar de encuentro: Capilla de Rothko, Mark Rothko

Con Lugar de encuentro os presentamos la maravillosa colaboración de cuatro artistas que intervinieron con su obra en espacios dedicados a la meditación, el retiro y a la reflexión: Henri Matisse en la Capilla del Rosario de Vence, en el sur de Francia; Mark Rothko en la Capilla de Rothko, en Houston, Texas; Miquel Barceló en la Capilla del Santísimo en la Catedral de Palma de Mallorca y Ellsworth Kelly en la Capilla de Austin ubicada en el Museo Blanton, Texas.

Mark Rothko (Daugavplis, 1903 – Nueva York, 1970) es una de las figuras imprescindibles en la historia del arte del siglo XX y uno de los máximos representantes del expresionismo abstracto americano. A través de su personal lenguaje pictórico; grandes lienzos con amplios campos de color rectangulares de perfiles indefinidos que flotan suspendidos sobre fondos monocromáticos, buscó expresar las emociones universales más elementales como la tragedia, el sentimiento de lo infinito y el éxtasis.

En febrero de 1960 Mark Rothko recibe el encargo del matrimonio de coleccionistas John y Dominique de Menil para realizar unas pinturas para una capilla en Houston, Texas. El matrimonio de Menil quería hacer un monumento al arte moderno y un lugar al recogimiento espiritual. Las pinturas de Rothko según escribió John de Menil: son puro color y a través del color transmiten alegría y predisposición para la meditación y la concentración.

Rothko encuentra la oportunidad de llevar a cabo el sueño de crear un espacio donde poder acomodar su pintura en un espacio de contemplación y, a pesar de que según su hija Kate Rothko Prizel, su padre no era una persona religiosa, sí que tenía un fuerte sentimiento espiritual desde la contemplación de una obra de arte.

La capilla, diseñada por los arquitectos Philip Johnson, Howard Barnstone, Eugene Aubry junto con las 14 pinturas de Mark Rothko, fue meticulosamente concebida como una obra de arte total. Esta unión de la pintura y el proporcionado espacio arquitectónico junto con la presencia del espectador, serían los encargados de dotar de significado al lugar.
 
La Capilla de Rothko es un centro ecuménico donde las personas de cualquier origen, religión, fe o creencia pueden encontrar un lugar donde pensar y meditar. Mark Rothko pasó toda su carrera en la búsqueda de un lenguaje universal a través de su pintura. Un lenguaje que pudiese hablar con todo el mundo. Las más de 80 mil personas que lo visitan cada año demuestran que este gran y único artista encontró ese lenguaje.

En este enlace podrás ver un vídeo de la historia de Rothko Chapel.