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6/05/2020
D.H. Kahnweiler
Escribir sobre Daniel - Henry Kahnweiler (Manheim, 1884 – París, 1979) es escribir sobre la pintura moderna del s. XX  y del oficio de marchand y galerista.

Considerado el máximo promotor del Cubismo a través de su actividad como marchante de arte, fue uno de los más influyentes conocedores del arte del siglo XX. Pionero en la colaboración con artistas y con su obra, hoy en día muchas de las prácticas del comercio de obras de arte se mantienen bajo las mismas reglas que se establecieron en su galería. Hoy queremos recordar a una de las figuras más importantes del arte moderno que superó crisis tan devastadoras como la 1ª y 2 ª Guerra Mundial que le obligaron a cerrar sus galerías para reabrirlas una vez acabados ambos conflictos bélicos.

Originario de Alemania y proveniente de una cultivada familia judía, Daniel-Henry Kahnweiler con 23 años se traslada a París donde abrirá un pequeño espacio para presentar y vender pinturas y esculturas. Kahnweiler, con una gran formación y una amplia cultura, comienza a visitar regularmente los salones, donde detectaba a los artistas que más tarde dejarían una huella definitiva en la historia del arte del s. XX.

Movido por una inquietud insaciable, descubre en el barrio de Montmartre el Bateau Lavoir, un espacio humilde dividido en diferentes habitáculos utilizados como estudios por jóvenes artistas. Heredero de la tradición de los grandes marchantes, Kahnweiler prestará apoyo a los artistas de su misma generación: Braque, Derain, Picasso, Van Dongen y Vlaminck, primero; J. Gris, Manolo Hugué,  H. Laurens, Léger, más tarde.

Durante el estallido de la Primera Guerra Mundial, la condición de extranjero de Kahnweiler en Francia le obliga a abandonar el país. Su colección fue confiscada y vendida muy por debajo de su valor real por el gobierno francés en cuatro subastas. Así mismo, la ley francesa prohibió a Kahnweiler comprar cualquier obra de su antigua colección, por lo que formó lo que se conoce como el "Sindicato Kahnweiler", con el comerciante alemán A. Flechtheim, el coleccionista suizo H. Rupf, su hermano Gustav Kahnweiler, Louise Leiris y Hans Forchheimer. El sindicato bajo el seudónimo "Grassat" recompró muchas obras que fueron a parar a la nueva galería que Kahnweiler abrió una vez acabada la guerra cuando pudo regresar a París en 1920 bajo el nombre de Galerie Simon.

A pesar de haber conseguido la ciudadanía francesa en 1937 durante la Segunda Guerra Mundial por ser judío tiene que huir de París permaneciendo en Francia en la clandestinidad. En 1939 la dirección de la galería la asume su cuñada Louise Leiris y la galería adopta su nombre.

Durante estos periodos de exilio estudió y escribió cientos de artículos y libros de gran relevancia. Su importante contribución a la historia del arte se vincula de manera muy estrecha al apoyo y financiación sin condiciones a sus artistas, en especial a Pablo Picasso. Además de su estrecha relación con coleccionistas del mundo entero y editar numerosas publicaciones, Kahnweiler fue un importante historiador del arte.

No obstante, nunca dejó escrita una autobiografía completa. Fue Pierre Assouline su principal biógrafo que escribió una magnífica y extensa biografía donde plasmó la importancia y trascendencia que supone la figura de Kahnweiler para la historia del arte.
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